Breathing in, breathing out vs Om Guru


El gran maestro zen vietnamita Thich Nhat Hanh nos enseña a realizar todas las actividades cotidianas estableciéndonos firmemente en el momento presente. Para facilitar este anclaje en el presente nos indica que sigamos la respiración, repitiendo mentalmente, por ejemplo, inspiro, mientras inspiramos, y espiro, mientras espiramos. Inspiro, espiro. En sus palabras originales en inglés, que ya se han convertido en una frase icónica, breathing in, breathing out.


La repetición continua, suave y atenta de la secuencia inspiro, espiro, inspiro, espiro,..., o palabras similares (dentro, fuera, o in, out, por ejemplo) nos amarra al aquí y ahora, disminuye el flujo mental de divagaciones y produce un efecto relajante y refrescante en la mente.


La idea de fondo es estar en donde estamos, por así decirlo. Cuando comemos, solo comemos; cuando caminamos, solo caminamos; cuando escuchamos música, solo escuchamos música, etc. De esta forma vamos reduciendo progresivamente la tendencia de nuestra mente a vagar continuamente por el pasado y por el futuro. La invasión del pasado y del futuro en nuestra psique se va debilitando lentamente.


Por otra parte Paramahansa Yogananda, el inefable maestro indio, nos enseñó a repetir continuamente el nombre de Dios como una forma de mantener una conexión ininterrumpida con el Ser Supremo. Cualquiera de los nombres de Dios es apropiado, provenga de donde provenga, sea su origen una tradición cristiana o una hindú, o cualquier otra. El nombre de Dios puede ser simplemente Dios, o puede ser el nombre de cualquiera de los seres que lo realizaron plenamente, como Jesús, Krishna, Rama, o puede ser incluso el nombre de alguno de sus atributos, como Luz, Océano de gozo, Océano de bienaventuranza, Amor infinito, etc.



Una de las expresiones más utilizadas por los discípulos de Yogananda cuando repiten sin cesar el nombre de Dios, y que también se ha convertido en una frase icónica, es Om Guru. (No escribo el término Guru en castellano, que sería la palabra aguda Gurú, sino en su forma anglosajona).


La idea de fondo en este caso es sostener la conciencia continua de la presencia de Dios en todas nuestras actividades. Cuando comemos, comemos en presencia de Dios, cuando caminamos, caminamos en presencia de Dios, cuando escuchamos música, escuchamos música en presencia de Dios, etc. De esta forma nuestra mente se va saturando progresivamente de paz, gozo, luz,..., es decir, de los atributos de Dios.


Nos encontramos, por tanto, con dos locuciones simples pero que ejercen, cada una a su manera, acciones poderosas en nuestra mente: breathing in, breathing out y Om Guru.


¿Cómo se relacionan entre sí estas expresiones? ¿Cómo podríamos conectar las ideas de fondo que ambas encarnan?


  • Breathing in, breathing out es un símbolo del amarre al momento presente.

  • Om Guru es un símbolo del anclaje a la presencia de Dios.


Vamos a representar el momento presente por la palabra en mayúscula Presente y vamos a representar la presencia de Dios por la palabra en mayúscula Presencia.


Tenemos, pues, cuatro piezas, por así decir, entre iconos e ideas de fondo (ya sin usar palabras en negrita): Breathing in, breathing out, Om Guru, Presente y Presencia.

  • Cuando pronunciamos breathing in, breathing out el Presente está en primer plano y la Presencia está en segundo plano. El Presente se recorta contra el telón de fondo de la Presencia. El Presente es activo. La Presencia es pasiva.

  • Cuando pronunciamos Om Guru la Presencia está en primer plano y el Presente está en segundo plano. La Presencia se recorta contra el telón de fondo del Presente. La Presencia es activa. El Presente es pasivo.



Si, al repetir breathing in, breathing out, traemos la Presencia al Presente, es decir, nos hacemos conscientes de que el momento presente no es más que el cuerpo de Dios, estamos dotando a breathing in, breathing out del significado y del poder de Om Guru.


Si, al repetir Om Guru, traemos el Presente a la Presencia, es decir, nos hacemos conscientes de que la presencia de Dios es aquí y ahora, de que la presencia de Dios se encarna en el instante actual, estamos dotando a Om Guru del significado y del poder de breathing in, breathing out.


Hay, pues, dos formas de llevar a cabo la práctica:


  1. Práctica de baja intensidad: Repetimos breathing in, breathing out para establecernos en el ahora y percibimos la presencia de Dios con la conciencia periférica, como un telón de fondo. Repetimos Om Guru para estar plenamente lúcidos de la presencia de Dios y percibimos el momento presente con la conciencia periférica, como un telón de fondo.

  2. Práctica de alta intensidad: Bien sea que repitamos breathing in, breathing out u Om Guru, el momento presente y la presencia de Dios se han fundido en uno. Dios está encarnado en el ahora, de modo que si nos sumergimos en el presente, nos estamos sumergiendo en Dios, y viceversa.


En la práctica cotidiana puede ser realista y conveniente alternar períodos de repetición de breathing in, breathing out (o las palabras que elijamos) con períodos de repetición de Om Guru (o del nombre de Dios que elijamos). Si al repetir cualquiera de estas frases notamos que lo hacemos en forma mecánica, distraídos o sin motivación, es el momento de cambiarla por otra frase o mantra.


Cuando permitimos que Dios se encarne en el presente todo se transforma en una unidad. Hacemos intercambiables Presente y Presencia y también los iconos respectivos que los representan.


En cualquier caso, y para finalizar, conviene tener en cuenta un principio básico de fondo: no complicar las cosas ni complicarse uno mismo. Hagamos las cosas simples.