El Cristo Universal, por Richard Rohr


Hace unos días terminé la lectura de un libro de Richard Rohr, OFM, que me ha deslumbrado. Se trata de The Universal Christ (El Cristo Universal), cuyo subtítulo es ya suficientemente sugestivo: How a Forgotten Reality Can Change Everything We See, Hope For, and Believe (Cómo una realidad olvidada puede cambiar todo lo que vemos, esperamos y creemos).


Rohr plantea en su libro una concepción de Cristo que ya había encontrado previamente en los escritos de Paramahansa Yogananda. Las ideas vertidas por el excelso maestro indio al respecto me atrajeron poderosamente desde el inicio, pero encontrar esas mismas nociones en los escritos de un fraile franciscano vinieron a confirmarme aún más lo que ya me parecía evidente. Uno y otro autor proponen que Cristo es una realidad universal y eterna, diferenciada de Jesús de Nazaret, y no patrimonio exclusivo del maravilloso maestro galileo.


Transcribo a continuación los comentarios sobre el libro de Richard Rohr contenidos en un artículo de la revista The New Yorker escrito por Eliza Griswold. El artículo original, Richard Rohr Reorders The Universe, no solo trata del libro que aquí menciono, sino que se extiende sobre la figura de su autor y sobre el impacto de sus ideas.


Los cristianos más conservadores tienden a orientar su teología en torno a Jesús: su muerte y resurrección, las cuales hicieron posible la salvación para los que creen. Rohr piensa que este enfoque está fuera de lugar. El universo ha existido durante trece mil millones de años; no puede ser, argumenta, que la relación amorosa y salvífica de Dios con la creación comenzara hace tan solo dos mil años, cuando el niño Jesús histórico fue puesto sobre el heno rancio de un pesebre, y que solo se hiciera ampliamente conocida para la humanidad hace alrededor de seiscientos años cuando se inventó la imprenta y las Biblias comenzaron a ser producidas en masa. En cambio, en su libro más reciente, "El Cristo Universal", que salió el año pasado, Rohr argumenta que el espíritu de Cristo no es lo mismo que la persona de Jesús. Cristo, que es esencialmente el amor de Dios por el mundo, ha existido desde el principio de los tiempos, inunda todo en la creación y ha estado presente en todas las culturas y civilizaciones. Jesús es una encarnación de ese espíritu, y seguirlo es nuestro "mejor atajo" para acceder a él. Pero este espíritu también se puede encontrar a través de las prácticas de otras religiones, como la meditación budista, o en comunión con la naturaleza. Rohr ha llegado a esta conclusión a través de lo que él ve como una lectura ortodoxa franciscana de las Escrituras. "Esto no es herejía, universalismo o una versión barata del unitarismo", escribe. "Este es el Cristo Cósmico, que siempre fue, que se encarnó en el tiempo y que todavía se está revelando".

Richard Rohr, OFM, es el creador de Center for Action and Contemplation (Centro para la Acción y la Contemplación), situado en Albuquerque, New Mexico (USA). Su sitio web puede visitarse pinchando aquí.

©2020 by Luis Pizarro