El principio de la caja de Pandora


Enunciado del principio


El principio de la caja de Pandora es muy simple pero muy efectivo. Tiene aplicaciones en todos los ámbitos, desde las relaciones personales hasta la gestión y la productividad.


En primer lugar lo enunciaré en su formulación general y después lo expresaré en un caso particular relativo a la custodia de un secreto.


El principio de la caja de Pandora en su formulación general nos dice:


Si no deseamos que se produzca cierta consecuencia, no generemos ninguna de sus causas,


es decir, si no hay causa entonces tampoco hay consecuencia.


Un enunciado equivalente sería


Si se ha producido una consecuencia indeseada es debido a que hemos generado al menos una de sus causas.


Para ver cómo un principio tan extremadamente simple y trivial tiene aplicaciones de interés, vamos a adaptarlo a un ejemplo concreto. Supongamos que no deseo que nadie conozca cierta situación de mi vida privada. Para evitar que esa circunstancia se sepa es suficiente con aplicar el principio de la caja de Pandora:


Si no comparto con nadie esa situación que no deseo que se conozca, esa situación permanecerá desconocida para todas las personas.


La clave en el enunciado anterior es la palabra nadie. Basta con compartir ese secreto con una única persona para que la caja de Pandora se abra y el secreto se propague. La difusión de una situación que no queremos que se conozca crece a ritmo exponencial. La persona a la que hemos contado nuestro secreto hace uso de un artificio que le permite contar ese secreto a otros pero dejando, al mismo tiempo, tranquila su conciencia. Es decir, la persona cuenta nuestro secreto pero tiene la seguridad de que no nos ha traicionado. Ese artificio consiste en preceder el relato del secreto con las palabras


Te voy a contar esto que me ha confiado tal persona, pero por favor no se lo digas a nadie.


La exhortación al silencio subrayada en la frase anterior permite que la conciencia del traidor quede en paz, pues siente (de forma por completo equivocada) que no ha violado la confidencialidad.


Una sola persona a la que contemos lo que no deseamos que se sepa es suficiente para que se abra la caja de Pandora y el secreto se propague como la espuma.


Parafraseando al filósofo austríaco Ludwig Wittgenstein podemos concluir diciendo


De lo que no se quiere hablar, es mejor callarse.


Conclusión


A pesar de la simpleza (o quizás gracias a ella) del principio de la caja de Pandora, su eficacia es segura. Su poder radica en que nos permite ver con nitidez y claridad cristalina qué decisiones debemos tomar para que no se produzcan las consecuencias indeseadas.