Ser consciente de la presencia de Dios en tu vida, por Paul Bane


Hace pocos días encontré en internet el sitio web Mindful Christianity Today (Cristianismo consciente hoy), creado por Paul Bane. Uno de sus artículos, titulado Being Aware of God’s presence in your Life (Ser consciente de la presencia de Dios en tu vida), me pareció inspirador a la par que conmovedor. En forma sencilla toca en la llaga de nuestra habitual inconsciencia de la presencia de Dios en nuestra vida. Me voy a permitir traducirlo y presentarlo a continuación, sin incluir los enlaces que aparecen a lo largo del texto. El original en inglés puede verse pulsando aquí.


Alguien me preguntó ¿cuál es el obstáculo más importante para ser consciente de la presencia de Dios en tu vida? La respuesta fue fácil... Yo. Sin la luz del Cristo viviente soy un hombre muerto caminando en el mundo, inconsciente de cualquier cosa que no sea mi vida absorta en mí mismo. Un día, tocado por la tierna gracia de Dios, mis ojos respondieron a la maravillosa luz que brillaba en la oscuridad, y el Espíritu Santo reveló las profundidades del amor de Dios por mí. Fue en ese momento cuando abracé al Espíritu de Cristo vivo en mí. Pero incluso con esa experiencia increíble y la promesa del Cristo resucitado que habita dentro de mí, continué viviendo como si Cristo estuviera en algún lugar exterior esperando ser descubierto, como si la esperanza de la vida eterna fuera algo que ocurre solo después de la muerte. Intenté ser consciente de su presencia permanente pero, una y otra vez, me separé de Dios al concentrarme en mis defectos y en mi incapacidad de cumplir con lo que pensaba que Dios esperaba de mí. Pablo declara que todos hemos pecado y que estamos destituidos de la gloria de Dios. (Romanos 3:23). En lugar de vivir y enfocarme en la gloria de Dios, estaba en cautiverio sintiendo que me estaba alejando de Su gloria en lugar de ser consciente de la belleza de que tú y yo seamos hermanos y hermanas y coherederos de Cristo. La verdad es que si Cristo vive en mí, siempre estoy en su presencia. Cada vez que me sienta separado de Dios debo recuperar la realidad: Emmanuel Dios está con nosotros todo el tiempo. Richard Rohr lo expresa bien: «Ya estamos en la presencia de Dios. Lo que falta es ser consciente de ello». Jesús dijo que nunca te dejaría ni te abandonaría. Reclama esa promesa hoy, sabiendo que siempre estás en la presencia de Dios y que nada puede separarte de su amor, salvo que te enfoques continuamente en tu fracaso en lugar de enfocarte en su amor sin fin por ti. ¿No sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que recibís de Dios y habita en vosotros? De modo que no os pertenecéis. (1 Corintios 6:19).